Alguien que multiplica las alegrías, divide la penas y cuya honestidad es inviolable.
Es alguien que entiende nuestro silencio. Es un volumen de compasión envuelto en tela.
Es un reloj que late verdad todo el tiempo y nunca se descompone.
Es aquel que llega cuando todo el mundo se ha ido.
El que te necesita porque te quiere, no el que te quiere porque te necesita.
Se llama, mi amigo.