
Cada persona, una historia diferente. Cada cabeza, distintos recuerdos, tantos pensamientos y preocupaciones en la mente.
Tantos caminos recorridos y los que faltan por recorrer. Tantos problemas y pocas soluciones.
Cada persona, una mirada distinta. Otra realidad, distintas nociones. Muchas realidades, pocas afrontadas... Muchos sentimientos, tantas emociones por expresar.
Muchos pasos, distintas direcciones. Tantas voces, muchas conversaciones y discusiones.
Demasiados latidos, de distintos corazones, pero todos unidos, si pensamos en lo que podemos encontrar si buscamos adentro nuestro.
Muchas personas, dentro de este tren. Y al final del andén, nos espera alguien especial. Subite conmigo.

